Respuesta de Emergencia en Esmeraldas, Ecuador

Otto Cuero, Presidente de la estaca Esmeraldas en Ecuador, se encontraba visitando la rama Guayacana, que es la más distante de las que lidera, cuando ocurrió una grave emergencia debido al desbordamiento de los ríos. La situación era desafiante y el Presidente logró llegar a Esmeraldas a pesar de los obstáculos en el camino, para de esa manera asumir de forma personal y directa, junto con otros líderes y miembros, el bienestar de las familias de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Desde el primer momento, Efrén Espinosa, Gerente de Bienestar y Autosuficiencia, estableció comunicación con el Presidente Jimmy Cando, primer consejero de la estaca y único líder con señal en esa crisis, para conocer la situación y las primeras acciones tomadas. En colaboración y comunicación permanente con el Gerente Regional de Bienestar y Autosuficiencia, Carlos Hale, se coordinaron las tareas necesarias dentro de sus competencias.

A pesar de las dificultades de comunicación, el Presidente Otto Cuero, junto con Elder Trujillo, Setenta asignado al Consejo de Coordinación, trabajaron incansablemente para brindar apoyo. Juntos, se aseguraron de que la capilla de Tolita se habilitara como albergue para las familias afectadas, contando con el apoyo del departamento de OyM que consiguió la aprobación en este sentido.

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Gloria Cornelio, Gerente de Bienestar y Autosuficiencia a cargo de los almacenes del obispo, coordinó la atención en las sucursales del proveedor, asegurándose de que las órdenes de pedido de alimentos se atendieran de manera urgente.

El Almacén del Señor comenzó a organizarse rápidamente, estableciéndose un centro de acopio en la estaca para recibir alimentos no perecibles, comida preparada (que era entregada a los afectados en movilidades de miembros que donaron su tiempo y recursos) y ropa, que era entregada por miembros no afectados y, posteriormente, por miembros de otras estacas.

El Gerente de Bienestar y Autosuficiencia de la zona llegó personalmente al lugar de los hechos y se reunió con los líderes de la estaca y los barrios afectados en primera instancia, en el mismo lugar del desastre, ya que se estaban llevando a cabo labores de limpieza y remoción de escombros. En cuestión de horas se organizó un plan que incluyó la capacitación a líderes y miembros para lograr eficacia en la visita a las familias damnificadas y evaluar sus necesidades. Se generaron planes de autosuficiencia personalizados para cada familia, priorizando su participación en su recuperación.

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A medida que la situación se estabilizaba, se realizó una reunión de cierre con la presencia del Gerente de MLU, Paul Cárdenas, donde se definieron las acciones finales. Se determinó que las ofrendas de ayuno cubrirían las necesidades habituales (alimento, alquiler, medicina, ropa, etc.) y el proyecto de ayuda humanitaria se utilizaría para cubrir necesidades como enseres básicos necesarios para la vida.

Se analizó el estatus de cada familia de la estaca y, finalmente, el presidente de la estaca envió una solicitud detallada de ayuda humanitaria para las 33 familias afectadas, a través de la matriz elaborada con la colaboración de todos los líderes y miembros involucrados en el proceso.

Esta solicitud fue entregada a los afectados en 3 días, gracias al trabajo del Comprador de Ecuador, quien se mantuvo en permanente apoyo y consultas desde el inicio de la emergencia, ya que el Gerente de Bienestar y Autosuficiencia lo incluyó para lograr rapidez en los tiempos de reacción.

La historia de éxito en Esmeraldas es un testimonio del espíritu de solidaridad y la capacidad de respuesta de la Iglesia y la comunidad en tiempos de emergencia. Gracias al trabajo conjunto y la dedicación de todos los involucrados, las familias afectadas recibieron el apoyo necesario para comenzar a reconstruir sus vidas y recuperarse de esta crisis.

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