Mini CCM

Mini CCM

Por: Enrique Mayorga
Estaca Ambato, Ecuador


El sábado 7 de junio, 80 jóvenes, entre hombres y mujeres desde los 16 a los 24 años de edad, se reunieron en el Centro de Estaca Ambato para participar de la actividad denominada “MINI CCM”, programada por la presidencia de Hombres Jóvenes de esa Estaca, y apoyada por todas las organizaciones auxiliares, a fin de motivar a los jóvenes a servir en una misión de tiempo completo.

Entre las actividades que se realizaron, estuvo la participación del Presidente Bruce Ghent, presidente de la Misión Quito, quien instó a los jóvenes a “estar preparados espiritualmente para servir al Señor, en una experiencia muy rigurosa pero muy gratificante también”. Además, se llevaron a cabo varias clases cuyos maestros fueron ex-misioneros quienes enseñaron en grupos, a los jóvenes que estuvieron presentes, temas como: enseñar por medio del Espíritu, cómo encontrar investigadores, cómo trabajar con los miembros, y otros más.

Una parte importante de la actividad fue cuando los misioneros de tiempo completo de la zona Ambato salieron con los jóvenes a realizar proselitismo en la ciudad, lo cual les brindó importantes experiencias espirituales que les tocó el corazón. Uno de ellos dijo: “Está decidido, haré reajustes en mi vida e iré a la misión”.

También los jóvenes aprendieron sobre cómo realizar y llenar el formulario de exámenes médicos, y un grupo de hermanos líderes del sacerdocio ayudó a cada joven a crear una cuenta LDS, inclusive algunos jóvenes llenaron en línea algunas carpetas misionales en ese mismo momento.

La actividad terminó con una reunión de testimonios de jóvenes de cada barrio de la estaca, quienes afirmaron que servirían al Señor como misioneros de Su Iglesia, lo cual conmovió a los presentes gracias a la dulce influencia del Espíritu del Señor. 

Ahora queda el desafío de ayudar a que aquellos jóvenes sigan adelante preparándose y siendo dignos de servir a su Señor y Redentor: “…pues he aquí, el campo blanco está ya para la siega; y he aquí quien mete su hoz con su fuerza atesora para sí, de modo que no perece, sino que trae salvación a su alma” (D. y C. 4:4). ◼